lunes, 26 de marzo de 2012

LA EXPERIENCIA DEL JUEGO

Para empezar a contarles mi experiencia como diseñadora de juguetes es necesario que sepan de dónde vino la idea. Pues  el profesor Wilson Gómez es el artífice de dicha actividad y  quien dicta la materia Didáctica de la lengua materna I, espacio  donde en  cada clase el profesor se propone la valiosa tarea de  enfrentarnos  a  nuevos retos utilizando todas las herramientas posibles y en aras de  beneficiar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Pero bueno, sin cepillar más, entraré en materia.
La última clase fue un reflejo de la dinámica que identifica al profe, pues  decidió ponernos  hacer un TREN, sí un TREN, como lo oyen. Debía tener 30 cms de largo y teníamos total libertad para su elaboración. La cuestión dependía de qué tanta creatividad tuviera cada uno para hacerlo o con cuantos, amigos, novios, papás, esposos, hijos, etc. contara,  pues para nadie es un secreto que  siempre terminamos pidiendo ayuda, así sea en los detalles  más mínimos.
Fueron muchas las reacciones que se sintieron en el salón, es como algo que se puede respirar en el aire, sentir en el ambiente y creo que la mayoría no eran  positivas, sin embargo, a mí no me desagradó la actividad, de hecho pensé, respecto a las actitudes negativas, que a estas personas se les está  acabando la juventud
 prematuramente… Una opinión muy personal.

Pero volviendo a lo importante  y mientras  mí rostro destelló una sonrisa involuntaria que reflejaba mi agrado, en mi mente, como fiel retrato de una caricatura, apareció un interrogante inmenso. ¿Qué material usar, qué modelo, con cuántos vagones, cómo lograr que se mueva? en fin... fueron muchas las preguntas que llegaron a mi mente.

Por lo general utilizo el tiempo del recorrido del bus de la universidad a mi casa leyendo algo de lo que esté pendiente, sin embargo, ese día no fui capaz de hacerlo. Mi mente ya estaba ocupada. Con decirles que me imaginé hasta una locomotora hechando humo, y pensé: "puedo poner en el tren  un pedacito de hielo químico y como eso bota humo pues crea  la ilusión de que es el humo del tren,  o también puedo prender  un barita  de incienso dentro del primer vagón y parecería que el humo sale del tren" Claro, como solo era en la mente y la imaginación todo pintaba bien...
Cuando ya me encontraba en mi casa dispuesta a iniciar mi tarea, se presentó mi mayor problema, aunque suene cruel decirlo, mis hijos se adueñaron de la construcción del tren. Estaban encantados, uno decía una cosa, el  otro cortaba un papel, hacía un modelo, en fin, un derroche de entusiasmo. Como conclusión, terminamos haciendo un tren para cada uno. Santi con un  tren de papel decorado con Ben 10 y Pipe con uno en cartón paja, (los insumos para el mío) decorado con marcadores y matachos con espadas.

Aunque fue muy agradable el momento, decidí sacar un tiempo en el que estuviera sola para poder hacer el tren  a mi gusto.

Lo primero que hice fue consultar en internet muchas imágenes, porque aunque tenía muchas ideas no me había decidido por una en particular. Al ver los distintos trenes siempre me inclinaba por las antiguos, no sé por qué pero los modernos, etilo metro,  me parecen bonitos pero no me atraen tanto como lo de locomotora que trae implícito romanticismo, entonces ese fue el primer criterio de selección, ya sabía que estilo del tren. 

El material lo elegí porque es fácil de manipular, se puede pintar, es liviano, y lo  más importante: "YA TENÍA CARTÓN PAJA EN LA CASA".
Cuando vi el tren de circo me encantó. Los colores llamativos, el estilo y  los animales eran ese toque diferente que estaba buscando. Sólo con mirarlo inspiraba alegría, fiesta, diversión. Todo lo que me gusta por eso me  sentí  identificada con ese hermoso tren.
Para poner en práctica lo visto en clase puse música clásica que el profe nos había sugerido, déjeme contarles lo rico que la pasé. Con decirles, que aunque tenía muchas cosas en la cabeza, esto fue toda una terapia de relajación.
Cundo ya estuvo terminado toda la parte exterior, tuve que recurrir a mi esposito lindo  para que me ayudara con la parte eléctrica. En ese momento todo salió bien y el tren pudo andar con un  motor de cinco voltios que le instalamos y una adaptación con un cargador de celular. Al vagón delantero le adaptamos con palitos de bonbonbun y una liga que arrastrará las ruedas, que a propósito eran de un carrito de mis hijos que desbalijé.


Sin embargo, cuando ya montamos los vagones no se movió. Tal vez era  mucho el peso para el motor y solo tenía capacidad para mover las ruedas.



Concluyo diciendo que esta experiencia me remontó a la época del colegio cuando tenía que hacer trabajos de manualidades y todo ese cuento y por eso fue muy agradable. definitivamente lo volvería hacer.




martes, 20 de marzo de 2012

SINTAXIS DE LA IMAGEN

Reticencia-Exageración
Transparencia- Opacidad


Economía-profusión
               Unidad-fragmentación


Complejidad-Simplicidad
Regularidad e irregularidad

Asimetría
Inestabilidad
Colores fríos
Colores cálidos


Contrastes de colores simultáneos  y cálido - frío


CONTORNO REGULAR / IRREGULAR 
 
ARMONÍA

NIVELACIÓN
EQUILIBRIO AXIAL
CONTRASTEAGUZAMIENTO






TAMBIÉN LA LLUVIA (CRÍTICA)


 También la lluvia,  una película de la directora Icíar Bollaín, con sabor a crítica social. Este film narra el conflicto de Bolivia respecto a la privatización del agua. En primera instancia el rodaje gira en torno a un film que se lleva a cabo sobre la colonización de América, sin embargo, la cruda realidad actual por la que atraviesa Bolivia supera  el sueño de Sebastián, el joven realizador y del director Costa por filmar la colonización, y se convierte en una film que  muestra la colonización que se sigue viviendo en muchos pueblos de Latinoamérica.
La película muestra además de hermosos paisajes, actores naturales representando la identidad indígena de su país, indígenas  que logran entablar lazos de amistad y fraternidad con aquellos que en un principio se muestran indiferentes a su causa, defender el agua.
Son estremecedoras las escenas que muestran los atropellos por parte de aquellos que tienen  el poder, pero aún más sorprende es ver que a pesar del tiempo que ha pasado desde que fuimos colonizados lo único que ha cambiado constantemente son los autores de los abusos.

CINEMA PARADISO